miércoles, 12 de septiembre de 2012

Nuestra historia..

Un día caminando en un cañón entre piedras grises encontré una hada, atrapada entre piedras pequeñitas, al tocar una de las piedras podía percibir destellos dorados y me hizo recordar que no todo era gris, al liberarla voló tan rápido y tan alto que no sabia en dónde estaba, tenía que seguir la estela de luz que dejaba, una vez que había sobrevolado todo bajó y toco mi mano, en ese momento todo parecía más lento, desde el principio sabia que era especial, pero en ese preciso momento me di cuenta que lo que sentía era espectacular. Me tomó de la mano y me ayudó a salir de ese cañón, unas aves negras lo hacían difícil pero con mi otra mano saqué mi espada y protegí a mi hermosa hada. 
Aunque la hada más hermosa del mundo intente ayudarme yo siempre estaré ahí para protegerla y me esforzaré para cuidarla aunque ella no siempre se de cuenta o llegue a dudar, porque lo que siento por ella es un amor infinito, me enamoró desde el momento en que toco mi mano! Porque aunque no me dí cuenta ya la amaba y ahora que lo sé buscaré una forma de enamorarla todos los días, sé que será difícil y siempre habrá problemas pero también sé que la amo y no me daré por vencido!. 

sábado, 7 de mayo de 2011

Apples + Oranges

what if the sun refused to shine?
what if the clouds refused to rain?
what if the wind refused to blow?
what if the seas refused to wave?
what if the world refused to turn?

what if the stars would hesitate?
what if, what is isn't true?
what are you going to do?
what if, what is isn't you?
does that mean you've got to lose?
digging for the feel of something new


what if the silence let you dream?
what if the air could let you breathe?
what if the words would bring you here?
what if this sound could bring you peace?


what if, what is isn't true?
what are you going to do?
digging for the feel of something new
what if, what is isn't you?
does that mean you've got to lose?


it came from your thoughts, your dreams and visions
ripped up from your weeks and indecisions
what if the sun refused to shine?
what if the clouds refused to rain?
what if the wrold refused to turn?
what if the clocks would hesitate?


what if, what is isn't true?
what are you going to do?
what if, what is isn't you?
does that mean you've got to lose?
digging for the feel of something new


does that mean you've got to choose?
the feel of something new
does that mean you've got to lose?
the thoughts you cannot lose
what are you gonna do

lunes, 17 de enero de 2011

Noam Chomsky y las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

1. La estrategia de la distracción:

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales, en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. ”Mantener la Atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a granja como los otros animales (cita del texto ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.



2. Crear problemas y después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.



3. La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.



4. La estrategia de diferir.

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y, que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.



5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono que someta al espectador en una conducta infantil. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestión, ella tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver “Armas silenciosas para guerras tranquilas”)”.



6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos…



7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores (ver ‘Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.



8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…



9. Reforzar la auto-culpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se auto-desvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, ¡sin acción, no hay revolución!



10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Sound meets sound

Dejé de ver televisión (que deprimentes programas), dejé de leer porque sólo encontraba historias inexistentes, dejé todo paulatinamente, las palabras escaparon de mi boca, dejé de comer (la comida se volvió prescindible), dejé de beber agua, ya no dormía y tampoco caminaba, dejé de pensar y finalmente dejé de respirar…. Pero nunca, NUNCA dejé de escucharte a ti…

sábado, 30 de octubre de 2010

"En la noche putinoche, noche que noche putera"

¿A quién no le han dado ganas de putear?

Puta escuela

Puto tráfico

Puto metro

Puta comida


Puta madre

Puta, no me quiero levantar

Puto ocio

Putos exámenes

Putos hombres

Puta tarea

Puto reggaetón

Puta computadora lenta

Puta clase

Puta gente

Puta familia

Puta vida


.......Puta soledad (sin chillar)

domingo, 24 de octubre de 2010

One of my turns

One of my turns
Pink Floyd (R.W.)

Day after day, love turns grey
Like the skin of a dying man.
Night after night,
We pretend it’s all right
But I have grown older and
You have grown colder and
Nothing is very much fun anymore.
And I can feel
One of my turns coming on.
I feel cold as a razor blade,
Tight as a tourniquet,
Dry as a funeral drum.

Run to the bedroom,
In the suitcase on the left
You’ll find my favorite axe.
Don’t look so frightened
This is just a passing phase,
One of my bad days.

Would you like to watch T.V.?
Or get between the sheets?
Or contemplate the silent freeway?
Would you like something to eat?
Would you like to learn to fly?
Would you like to see me try?

Would you like to call the cops?
Do you think it’s time I stopped?
Why are you running away?




domingo, 17 de octubre de 2010

¡2 de Octubre, No se olvida!

Gracias a Carlos Fogarino por este cuento..


La mañana del sábado desperté temprano para ir a trabajar, salí de mi casa, tomé un camión que me llevó a la calle de Pino Suárez y después llegué caminando hasta mi trabajo que está en Madero, muy cerca del Zócalo. Al salir del metro vi que no había muchos vendedores afuera de la Catedral, es raro que no los haya un sábado, sólo pensé que ellos no tenían un horario y podían decidir si trabajaban o no. Yo no podía decidir eso, tenía que trabajar. Llegué al trabajo y ya habían abierto los cocineros, la cortina es muy pesada y se atasca, siempre cuesta mucho abrirla, me dio gusto no haber tenido que luchar con ella ese día. Eran las ocho de la mañana, sabía bien que debía comenzar por limpiar las patas de las sillas que estaban encima de las mesas, luego ponerme a barrer para después trapear el piso y finalmente lavar el baño. Lo hice todo y terminé a las diez, después fui a la barra. Pedí mi desayuno, podía sentarme ahí un rato, desayunar tranquilo y…

-“¡Santiago! Está entrando mucho polvo, debes trapear de nuevo… Ándale, no te quedes ahí sentado.” Me dijo mi jefa.

-“Pero ya es mi hora de desayuno.” Le contesté.

-“Aquí siempre es hora de trabajar, desayunarás cuando acabes.”

Maldita sea, cuántas veces es necesario limpiar un lugar, la calle está en reparación, no es mi culpa, siempre habrá polvo, no importa que barra y trapeé de nuevo, en media hora estará sucio otra vez, no hay clientes aún, no veo la necesidad de limpiar de nuevo, debería estar desayunando… Debería estar estudiando y no trabajando. No podía discutir con Adriana, ella era mi jefa y el usar un delantal de color distinto al mío le había hecho pensar que tenía la razón todo el tiempo. Fui de nueva cuenta por la cubeta, la volví a llenar, tomé la escoba, barrí y trapeé el piso otra vez. Cuando acabé regresé a la barra y pude pedir mi desayuno. Huevos de nuevo, es siempre lo mismo, casi todos los días el desayuno son huevos con algo para acompañar, nunca me han gustado mucho, al menos aquí los preparan diferente cada día y después de todo creo que ya comienzo a darme cuenta que con una buena salsa saben bien. Después del desayuno llevo mi plato y taza a la cocina, la Señora Mary me regala un té de manzana, está caliente y es muy sabroso aunque es artificial, en la carta dice que es natural pero no lo es.

Por fin llegan unos clientes, son amables y yo decido recomendarles lo mejor, piden desayunos completos. Les llevo la cuenta, pagan con tarjeta y me dejan veinte pesos de propina, fue bueno atenderlos. Una hora después llega Verónica, la gerente, habla un momento con Adriana, yo estoy parado en el vano de la puerta, no hay clientes, pero los meseros no podemos sentarnos, debemos estar en la puerta invitando a la gente a pasar. Adriana me llama.

-“Santiago, debes limpiar de nuevo, Verónica se enojó, dice que no es posible que el piso esté tan sucio y lleno de tierra.”

-“Pero lo limpié hace un rato, además están reparando la calle, siempre se va a ensuciar.” Le dije.

-“Lo sé, pero Verónica dijo que volvieras a trapear.”

Verónica llega muy tarde y no ve que ya he trapeado dos veces este día, aunque lo viera creo que me seguiría ordenando hacerlo. Voy por el cubo de nuevo, ya no cambio el agua. Trapeo una vez más. Es un día flojo, no llevo muchas propinas.

Tiempo después comienzan a aparecer muchos policías por la calle. Luego llegan al fin otros clientes, limpio su mesa y los atiendo de forma amable, sólo piden café. Es poco trabajo llevar café, pero es una propina casi siempre muy pequeña. A las dos con quince de la tarde, llega un policía, me pide hablar con el encargado, le digo que Verónica es la gerente y lo llevo con ella. Cuando llegamos el policía intenta comenzar a explicarle la situación, pero Verónica lo interrumpe para darme las gracias y entiendo que debo regresar a la puerta. No pude escuchar mucho, ¿qué pasará?

De nuevo en la puerta, siguen apareciendo más policías, se dirigen al Zócalo, llevan cascos y escudos, son muchos pero van en silencio. El policía que habló con Verónica sale y se despide, yo le digo adiós, tengo ganas de preguntarle qué sucede, pero sale muy a prisa. De cualquier forma me habré de enterar, los chismes aquí van de la gerencia a la cocina, y de la cocina a la barra, ahí los recibo yo, aún frescos. Voy a la barra para dejar unas cartas y Adriana se acerca para hablarme.

-“¿Ya sabes qué está pasando Santiago?” Me pregunta Adriana.

-“No, pero no creo que sea algo muy grave.” Le contesté.

-“Pues es que hoy es 2 de octubre. El policía vino a avisarle a Verónica que la marcha viene ya por Eje Central y estarán aquí en cualquier momento, a mí me dijo Mary.”

No lo tenía presente, hoy es 2 de octubre. Verónica viene bajando la escalera, le habla a José en la cocina y a mí, dice que debemos bajar la cortina urgentemente, vamos los tres a bajar la cortina, es muy fácil bajarla, no parece la misma cortina de las mañanas. Le pregunto qué sucede, me explica que es por la marcha del 2 de octubre, dice que es una situación riesgosa. La cortina es cerrada con candado, cerramos también las puertas de cristal que están a la entrada.

Después de todo ese alboroto eran ya las dos cuarenta y cuatro, faltaban sólo dieciséis minutos para mi salida y también para la de José, se lo comenté a José y se nos ocurrió pedirle a Verónica nos dejara salir antes.

-Oye Vero, ya sólo faltan quince minutos para nuestra salida, y el restaurante está ya cerrado. ¿Podemos irnos antes de que la marcha llegue aquí?

-No Santiago, aún no dan las tres, ustedes salen a las tres.

-Sí, pero ya cerramos y si nos quedamos la marcha tardará mucho y luego creo que hacen un mitin en el Zócalo, saldríamos muy tarde.

-Pues sí Santiago, pero aún no dan las tres, ustedes salen a las tres y creo que es mejor por su seguridad que permanezcan aquí, además si se van temprano, no van a poder registrar su salida.

Estaba claro, no nos dejaría salir antes, a Verónica le importaba un carajo nuestra seguridad, José se había enfermado hacía dos semanas, estuvo tosiendo mucho y no lo dejó ir al médico ni salir temprano, sólo sentarse en la cocina también por su seguridad. Ella podía manipular el programa de la computadora donde llevaban los registros de entrada y salida, la había visto hacerlo antes para omitir retardos de Adriana, eran muy amigas.

Verónica ordenó que todos fuéramos a refugiarnos a la cocina, como si la bomba atómica pudiera caer en cualquier momento. Adriana, la señora Mary y Verónica estaban muy nerviosas, decían que cuando pasan las marchas avientan piedras contra la cortina y pintan groserías en las paredes. La señora Mary nos contó la historia del hijo de una de sus vecinas, era estudiante en el 68’, estaba en contra del gobierno y después del 2 de octubre, no supo nunca más nada de él. Dijo también que fue impresionante ver los tanques en las calles y a tantos soldados empuñando armas largas. Verónica contó que ella trabajaba en una tienda de ropa años antes y le tocó una vez alguna marcha de 2 de octubre, cuando la marcha pasó fuera de la tienda los manifestantes rompieron algunos vidrios, se llevaron dos maniquís y grafitearon las paredes. Adriana dijo que algunos amigos de su prepa decían ser socialistas, iban siempre a marchas y le contaban emocionados los destrozos que podían hacer durante ellas de forma impune, también dijo que siempre lo hacían estando alcoholizados. José hizo preguntas sobre las historias que contaban la señora Mary, Verónica y Adriana, yo no dije nada, supongo que no tuve nada para contar. Pasamos en la cocina mucho tiempo, y mientras todos esperaron su turno para contar su historia yo saqué mi Ipod, me puse los audífonos y escuché música. No pasaba nada, simplemente no había ruido alguno y todo estaba en calma. José salió de la cocina y fue a asomarse, dijo que no había nada, sólo gente caminando por la calle, que era ahora un corredor peatonal, y niños jugando en bicicletas. Dijo que éramos el único negocio cerrado. Todos se pararon, no podían creerlo, el único lugar donde pasó algo fue en sus cabezas. Verónica salió a cerciorarse, ordenó que de inmediato abriéramos las puertas y reiniciáramos el trabajo. No había empleados del turno vespertino, pues ella les llamó y les dijo que no se presentaran por la marcha. Dijo que nosotros nos haríamos cargo y que después nos pagaría horas extras, José y la Señora Mary regresaron a la cocina, Adriana a la barra, Verónica a la oficina, yo tuve que ir a trapear la entrada nuevamente. En el suelo había un pequeño panfleto.

‘Al pueblo de México’

Compañeros debemos unirnos y expresar nuestro descontento por los hechos acaecidos el 2 de octubre de 1968. No podemos seguir tolerando las vejaciones que el gobierno emprende contra la clase trabajadora, los estudiantes, los campesinos y las comunidades indígenas. ¡2 DE OCTUBRE NO SE OLVIDA!

Unos chicos los estaban repartiendo, debían tener una edad similar a la mía, no más de dieciocho. No sé qué entendían por clase trabajadora, si tuvieran un trabajo como yo, no podrían estar repartiendo papelitos en la calle, tampoco parecían ser campesinos o indígenas, pero lo que menos entiendo es cómo podían adscribirse a la consigna de no olvidar algo que nunca vivieron.